miércoles, 16 de julio de 2014

Pan integral con semillas

Hummm, ¿cómo se hacía esto de escribir un post? :(
Después de muuuucho tiempo, ¡me digno a aparecer! ;) Y lo hago con una receta de unos panecillos integrales deliciosos con semillas de sésamo, amapola y linaza, que saqué de Petitchef.es. Si os gusta el pan integral, casero y recién hecho, ¡animaos, es fácil!

Ingredientes (unos 15 panecillos):

- 200 gr. de harina fuerte.

- 300 gr. de harina de trigo 100% integral.

- 1 vaso y medio de agua o un poco más, según esté la masa.

- 20 gr. de levadura de panadería instantánea
.
- 1 cucharada rasa de sal.

- 1 cucharada de miel.

- 25 gr. de semillas de amapola.

- 25 gr. de semillas de linaza.

- 25 gr. de sésamo


Receta:

Primero indicar que estas semillas se pueden encontrar en un herbolario.

Ponemos en un bol grande las dos clases de harina, el agua y la sal. Mezclamos con la cuchara y después amasamos bien con las manos.

Juntamos en un recipiente todas las semillas y las añadimos a la anterior mezcla, reservando un poco para después decorar los panecillos. Mezclamos bien.

Dejamos reposar la masa diez minutos bien tapada.

Después damos forma a nuestros panes. Cogemos porciones de masa, lo más similares posible, las hacemos una bola y las depositamos sobre una bandeja de horno con papel de hornear.

Cuando tengamos hechas todas las porciones, pincelamos la superficie con agua y salpicamos con las semillas restantes.

Dejamos reposar los panes en un lugar cálido y sin corrientes de aire para que fermente. Tienen que taparse para que no se forme costra en la masa.

Cuando hayan doblado su volumen, los cocemos en el horno a 200º C hasta que estén dorados y hechos. Una vez fríos, ¡ya podemos comer nuestros crujientes panecillos!

Paso a paso:

Ingredientes.

Mezclamos las harinas y la sal.

Añadimos el agua.

Mezclamos y amasamos.

Mezclamos las semillas.

Añadimos las semillas a la masa (reservando unas pocas para la decoración del pan).

Hacemos bolas del mismo tamaño. Pintamos con agua, decoramos con semillas y dejamos reposar tapadas hasta doblar su tamaño.

Horneamos a 200º, hasta ver los panes dorados.

Una vez fríos, ¡a comer!